Velocista
Supongo que llevabamos 120 km por hora y ya era de noche, la carretera estaba al costado del rio, ese mismo que me habian dicho no tomar a broma, de repente note que mientras yo perdia el sueño viendolo acelerar sin medida al ritmo de su musica, todo se puso oscuro.
-¿Bueno a las finales no es tan tarde no?- le comente como para hacerle notar que no era necesario ir tan rapido (y de paso que me puse nervioso). No lo entendio.
-Tengo asuntos pendientes y se nos hizo tarde- repuso sin mas. Solo atine a verlo y disfrutar de la musica, bueno al menos podia contarme alguna anecdota terrorifica, y se lo pedi. -¡Ya te las conoces todas!- me dijo, tenia razon, sin embargo se puso a platicar, Sabes, dijo, en alguna oportunidad he pasado por este tramo que llega y siempre estuve pendiente de si ocurria algo, mis amigos me han contado que se te apaga el motor, te fallan las luces e incluso que aparecen personas cerca al auto, asi que mientras estuve pendiente cada vez que pasaba nunca logre ver nada, yo lo mire y esta vez detuvo la ambulancia y me señalo a un costado de la carretera unas casas sin luces, tristes, y con los techos destruidos, -antes vivian ahi algunas personas, pero se fueron poco a poco y no tuvo nada que ver con los espiritus ni cosas asi, simplemente cambiaron los tiempos y un lugar alejado no es atractivo para los mas jovenes- sentencio. Cuando termino de decir estas palabras mire esas casas y vi a gente sentada afuera de las mismas, habia ancianas recostadas en algunas bancas hechas rusticamente y miraban apaciblemente hacia nosotros, tambien algunos jovenes que se esforzaban en reparar los tejados y nos miraron con amargura, tambien algunas jovenes que parecian elevarse mientras sostenian mantas y que parecian estar cada vez mas cerca, mi imaginacion jugaba conmigo ¿eso fue lo que paso? nunca lo sabre. Me miro riendo y acelero rapidamente.
¿Conocen algun defensor de los derechos de los animales? Yo si.
Eran 110 km/h y al girar en una curva vi claramente como un perro salto corriendo a la autopista, en ese momento pense que no lograria esquivarlo y mi cerebro como por un mecanismo de defensa se pauso de seguir sacando deducciones de lo que podria pasar. Sin embargo paso, paso que sin mas no movio ni un centimetro el volante y el amigo canino termino como un adorno de la pista. -Creo que en este momento valemos un poco mas que ese perro- comento, mientras yo sonreia con complicidad, no dije nada mas, solo imaginaba a una buena amiga adoptando perros en Lima para que no terminen en la calle, debio haber sentido un golpe al pecho jeje.
No platicamos mucho el resto del camino, al llegar cerca al pueblo rompi el silencio, ¿no tienes miedo de ir tan rapido a veces? Su mirada fue de incredulidad, como emitiendo un juicio sobre la tonteria que preguntaba,-llevo años en esta ruta y creeme que la conozco demasiado bien- sentencio, no tenia nada que refutar.
La gente era muy considerada y amigable con el conductor de la ambulancia del centro, tipo rudo y relajado ya entrado en años, quizas mas quizas menos, cuando me lo presentaron habia ese aire de compañerismo que te hace el trabajo mas llevadero.
Muchas veces tuvo que ir llevando conmigo algun paciente a un centro mas grande, en la ciudad mas cercana, y lo veia en accion, el tipo era muy relajado al momento de trasladar a los pacientes y solia demorar para llegar (lo bueno es que nunca se complico ningun paciente), pero aun asi con ese relajo y demora siempre solia inspirarme confianza al momento de manejar su fiel ambulancia.
Me escribieron hace algunos dias, saliendo de una fiesta y con algunas copas encima esta vez se subio al auto en el asiento del copiloto, el piloto esta vez no tuvo su destreza al momento de esquivar ciertos vehiculos, y se estrellaron. El buen velocista no pudo hacer nada.
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mmm yo opino que ...